miércoles, 28 de abril de 2010

Termina lo que no has iniciado

Termina lo que no has iniciado

Todavía nos encontramos en el inicio de un nuevo año anhelando cumplir metas que arrastramos de los anteriores. Algunas ya son tan antiguas que hasta las podríamos ver en blanco y negro. Queremos alcanzarlas, pero algo siempre nos detiene.
 
Recuérdate en una lista lo que pretendes mejorar en este 2010. Será perder peso, aprender un idioma, terminar la secundaria, inscribirte en la universidad, pintar tu casa, regresar a la iglesia... ¿qué será?. Un consejo que generalmente no falla es colocar ese papel con objetivos en un lugar donde puedas estar visualizando que te quedan cosas pendientes por concretar.  Eso sí, trata que tus objetivos no sean interminables, porque “el que mucho abarca poco aprieta”.
 
Lo siguiente es romper con esa pereza, inseguridad o temor a defraudarte a ti mismo en ese camino de nuevos desafíos. La única forma de salir adelante es teniendo fe no sólo en ti mismo, sino también en Dios, porque en los momentos de debilidad El estará allí para ayudarte a no tirar tus anhelos por la borda.  
Ten en cuenta que no sirve el quedarse estancado en excusas y quejas, ya que te llevarán por el mismo o un peor rumbo hasta que te marches de este mundo.  Culpar a tus padres u otro familiar o amigo allegado de tu infortunio, no te permitirá ser productivo.
 
También en ocasiones, la falta de perdón nos aleja de un mejor estilo de vida. Nos ciega frente a nuevas oportunidades, ante importantes decisiones. Date la oportunidad de perdonar a quién te ha hecho daño. Esta actitud sanará tu corazón. Claro! Cuando perdonas te haces un favor a ti mismo porque te liberas de todos los malos sentimientos y pensamientos que te ataban a esa persona, a ese dolor pasado.

No hay comentarios:

Publicar un comentario